Justicia Social

Salario mínimo Argentina 2026: cuánto pierde el trabajador con Milei

Una trabajadora cuenta billetes sobre la mesa de la cocina junto a boletas de servicios impagas.
Una trabajadora cuenta billetes sobre la mesa de la cocina junto a boletas de servicios impagas.

Datos clave

  • SMVM enero 2026: aproximadamente $322.200 mensuales para jornada completa (Resolución Ejecutivo).
  • Canasta básica total hogar tipo noviembre 2025: cerca de $1.150.000 (INDEC).
  • El SMVM perdió más del 30% de poder de compra desde noviembre 2023 (CIFRA-CTA).
  • CGT y CTA reclamaron un piso de $600.000 en la última reunión del Consejo.
  • Argentina tiene el SMVM más bajo de la región medido en dólares oficiales (CEPAL 2025).

Cuánto es el salario mínimo en Argentina en 2026 y cómo se fijó

El salario mínimo, vital y móvil (SMVM) en Argentina para enero de 2026 se ubica en torno a los $322.200 mensuales para jornada completa, fijado por decreto del Poder Ejecutivo tras el fracaso del Consejo del Salario. El valor quedó muy por debajo de la propuesta de la CGT y las CTA (que pedían más de $600.000) y representa cerca del 45% de la canasta básica total para una familia tipo según INDEC.

Un piso que ya no alcanza para comer

Hablar de "salario mínimo" en Argentina en 2026 es hablar de una ficción jurídica. La Constitución y la Ley 24.013 son claras: el SMVM debe garantizar "alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión". Nada de eso se cubre con los valores actuales.

Según los últimos datos del INDEC, la canasta básica total para un hogar de cuatro integrantes ronda el millón cien mil pesos mensuales. El SMVM cubre menos de un tercio de esa cifra. Es decir: un trabajador que gana el mínimo legal, incluso trabajando 8 horas diarias los 30 días del mes, es oficialmente pobre.

Esto no es un accidente estadístico. Es el resultado de una decisión política deliberada del gobierno de Javier Milei, que interpreta al salario no como un derecho sino como un "costo" que hay que licuar para "ordenar" la macroeconomía.

El Consejo del Salario: de la paritaria social al decreto

El Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil fue concebido en los 90 como un espacio tripartito: gobierno, empresarios y sindicatos. Durante los gobiernos kirchneristas funcionó con acuerdos que, aún con tensiones, permitieron recuperar valor real del piso salarial. Entre 2003 y 2015 el SMVM multiplicó por cinco su poder de compra medido en canasta básica.

Desde diciembre de 2023, el patrón cambió: las últimas reuniones del Consejo terminaron sin acuerdo entre las partes, y el Ejecutivo fijó el valor por resolución. En los hechos, se vació el mecanismo de negociación colectiva. La CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma denunciaron que las propuestas oficiales están calculadas para quedar sistemáticamente por debajo de la inflación proyectada.

Como advertimos en Las universidades van a la Justicia: el ajuste tiene nombre y apellido, este método —imponer por decreto lo que no se logra por acuerdo— se repite en cada área donde hay resistencia. El SMVM no es la excepción.

Comparación regional: el peor de la región

Una estimación de CEPAL correspondiente a 2025 ubica al salario mínimo argentino, medido en dólares al tipo de cambio oficial, como el más bajo de Sudamérica. Países como Uruguay, Chile, Brasil e incluso Bolivia tienen pisos salariales legales superiores en términos de poder de compra.

Algunos datos de referencia (aproximados, según fuentes oficiales de cada país y CEPAL):

  • Uruguay: piso cercano a los USD 550 mensuales.
  • Chile: alrededor de USD 500.
  • Brasil: en torno a USD 280.
  • Argentina 2026: aproximadamente USD 270-290 al oficial.

El dato es demoledor si se recuerda que durante buena parte del siglo XX Argentina tuvo los salarios industriales más altos de América Latina. La pregunta política es evidente: ¿cómo llegamos acá? La respuesta también: cuatro décadas de ciclos de endeudamiento, ajuste y transferencia regresiva del ingreso, con picos en la dictadura, los 90 y el macrismo, ahora profundizados por Milei.

Quiénes cobran el mínimo (y quiénes cobran menos)

Un error frecuente es pensar que el SMVM solo afecta a quienes lo cobran directamente. En realidad, es el ancla de todo el sistema salarial: define pisos de convenios, referencias para prestaciones sociales, montos de la Prestación por Desempleo y hasta bases de cálculo para becas y programas.

Además, hay un universo enorme de trabajadores que ganan por debajo del mínimo legal, principalmente en la informalidad. Según datos del INDEC y del Ministerio de Trabajo, cerca del 42% de los trabajadores ocupados está en la informalidad o el cuentapropismo precarizado. Para ese sector, el SMVM ni siquiera funciona como referencia obligatoria: es apenas una aspiración.

Esta doble estructura —un mínimo legal insuficiente y un mercado informal que paga aún menos— explica por qué la pobreza en ocupados sigue creciendo. Como analizamos en Inflación y desigualdad: el doble golpe a mujeres y diversidades, el impacto es todavía más severo en hogares monomarentales y en el trabajo de cuidados.

La tesis oficial: bajar el salario para "crear empleo"

El argumento del oficialismo, expresado por funcionarios de Economía y por el propio Presidente, es que un salario mínimo alto "expulsa" trabajadores del mercado formal. Es la vieja receta del trickle-down: si las empresas pagan menos, contratarán más.

La evidencia empírica argentina desmiente esa hipótesis. Durante 2024 y 2025, con salarios reales cayendo, el empleo registrado privado también cayó según datos del Ministerio de Capital Humano y del SIPA. La destrucción de puestos formales fue especialmente aguda en construcción, industria manufacturera y comercio.

El economista Eduardo Basualdo y el equipo de CIFRA-CTA vienen documentando desde hace años que el motor del empleo en Argentina no es "abaratar" el trabajo, sino sostener la demanda interna. Cuando el salario cae, cae el consumo, cae la producción y —con retraso— cae el empleo. Es un círculo vicioso que ya vimos en 2001 y en 2018-2019.

Qué se juega en 2026: recuperación o consolidación de la miseria

El escenario 2026 se abre con dos caminos posibles. Uno es la consolidación del actual esquema: SMVM licuado, paritarias sin homologar, informalidad creciente y un mercado laboral cada vez más parecido al de los años 90. El otro es la recomposición, que requiere tres condiciones mínimas:

  1. Recuperar el Consejo del Salario como espacio de negociación real, con propuestas atadas a la canasta básica y no a las metas fiscales del FMI.
  2. Actualización trimestral automática por inflación mientras dure el proceso inflacionario, para evitar el rezago permanente.
  3. Fortalecer la inspección del trabajo para reducir la informalidad, que hoy es el principal mecanismo por el cual se "esquiva" el SMVM.

La discusión de fondo, sin embargo, es política. Como planteamos al analizar el plan de deuda de Caputo, no hay salario digno posible sin soberanía económica. Cada dólar que se va en intereses de deuda es un peso menos que puede sostener el consumo popular.

Lo que dice la historia (y lo que dice el bolsillo)

Entre 2003 y 2015, con todos los matices y contradicciones, el SMVM fue una herramienta central de redistribución del ingreso en Argentina. No por generosidad de nadie: fue producto de una decisión política de sostener el mercado interno como motor del desarrollo, en línea con lo que Perón llamaba "la comunidad organizada". El resultado fue medible: caída de la pobreza, caída de la desigualdad (índice de Gini), crecimiento del empleo registrado.

Desde 2016, con un breve paréntesis en 2021-2022, la tendencia se revirtió. Y desde diciembre de 2023 se aceleró. Hoy el SMVM argentino, en poder de compra, es comparable al de los peores momentos de la convertibilidad tardía. Los datos están, las fuentes están, la comparación es innegable.

Defender el salario mínimo no es una consigna: es defender la posibilidad misma de que el trabajo dignifique. Y eso, guste o no, exige un Estado activo. El resto es literatura.

Relacionado: Repartidores endeudados: la trampa de las apps en la era Milei — otra mirada sobre el mismo tema.

Fuentes citadas

  1. INDEC - Canasta Básica — Serie oficial de canasta básica alimentaria y total, actualizada mensualmente.
  2. Consejo del Salario - Ministerio de Trabajo — Página oficial con actas y resoluciones del Consejo Nacional del Empleo y SMVM.
  3. CEPAL - Publicaciones económicas — Informes comparados sobre salarios mínimos y mercado laboral en América Latina.
  4. CIFRA-CTA — Centro de Investigación y Formación de la República Argentina, informes sobre salario y distribución.
  5. Página/12 - Economía — Cobertura periodística sobre paritarias, SMVM y política salarial.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto es el salario mínimo en Argentina en enero de 2026?
El SMVM se ubica en torno a los $322.200 mensuales para jornada completa de 8 horas diarias. El valor fue fijado por resolución del Poder Ejecutivo tras el fracaso de la negociación en el Consejo del Salario, con oposición de las centrales sindicales.
¿Alcanza el salario mínimo para cubrir la canasta básica?
No. Según INDEC, la canasta básica total para un hogar de cuatro integrantes ronda el millón cien mil pesos. El SMVM cubre menos de un tercio de ese valor, lo que significa que un trabajador que cobra el mínimo es oficialmente pobre.
¿Quién fija el salario mínimo en Argentina?
Por ley, lo fija el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, integrado por gobierno, empresarios y sindicatos. Cuando no hay acuerdo, el Poder Ejecutivo puede resolver por decreto, como ocurrió en las últimas convocatorias.
¿Cómo se compara el salario mínimo argentino con el de la región?
Según estimaciones de CEPAL 2025, Argentina tiene el SMVM más bajo de Sudamérica medido en dólares oficiales, por debajo de Uruguay, Chile, Brasil e incluso Bolivia. Es una reversión de la posición histórica del país, que hasta los 90 tenía los salarios industriales más altos de la región.
¿Qué pasa con los trabajadores informales respecto al salario mínimo?
Cerca del 42% de los ocupados en Argentina está en la informalidad o cuentapropismo precarizado. Para este sector, el SMVM no funciona como piso obligatorio y en muchos casos los ingresos están por debajo del mínimo legal, agravando la pobreza en trabajadores ocupados.
¿Qué propuestas hay para recomponer el salario mínimo?
La CGT y las CTA proponen atar el SMVM a la canasta básica total, establecer actualizaciones automáticas trimestrales por inflación y fortalecer la inspección laboral para reducir la informalidad. También reclaman restablecer el Consejo del Salario como ámbito real de negociación tripartita.