Justicia Social
Milei compara con Cuba y Venezuela mientras el ajuste aplasta a las mujeres

El espantapájaros ideológico y lo que esconde
Milei volvió a declarar, según El Chorrillero, que la Argentina «iba camino de ser Cuba con escala en Venezuela». La frase es vieja, gastada, y cumple una función muy precisa: instalar el terror al comunismo para que nadie mire lo que está pasando en el plano concreto. Mientras el presidente agita ese fantasma, el ajuste avanza sobre cuerpos específicos: los de las mujeres, los de las adolescencias trans, los de las personas que dependen del Estado para sobrevivir.
No es casual que la retórica del «socialismo» sea el recurso favorito de quienes desfinancian el Estado. Sirve para deslegitimar cualquier política pública redistributiva, cualquier programa de salud sexual, cualquier presupuesto para refugios de víctimas de violencia de género. Si el Estado es el enemigo, entonces protegerlo —o exigirle que funcione— se vuelve sospechoso de izquierdismo tropical.
Qué destruyó el ajuste que «salvó» a la Argentina de Cuba
Desde que asumió la gestión libertaria, el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad fue liquidado. No reformado, no fusionado con criterio: directamente vaciado. Las líneas de atención a víctimas de violencia de género perdieron personal y financiamiento. Los programas de acompañamiento a personas trans en situación de vulnerabilidad fueron discontinuados o transferidos a jurisdicciones provinciales sin los fondos correspondientes.
El ajuste tiene nombre y apellido cuando se lo lee con perspectiva de género. Según datos del INDEC, las mujeres siguen siendo mayoría en los empleos informales y en la pobreza por ingresos. La brecha salarial de género ronda el 27% en el sector formal. Cuando se recortan los programas sociales —comedores, jardines de infantes, transferencias condicionadas— son mayoritariamente mujeres y femineidades las que absorben ese trabajo no remunerado en sus hogares. El Estado que se achica no desaparece: se privatiza dentro de las casas, sobre los cuerpos de las mujeres.
Las adolescencias trans, las más invisibilizadas del relato libertario
Hay una población que ni siquiera aparece en el discurso de Milei cuando habla de «libertad»: las adolescencias trans y no binaries. La Ley de Identidad de Género —una de las más avanzadas del mundo, conquistada durante el kirchnerismo— garantiza el acceso al cambio registral y a la atención sanitaria afirmativa. Esos derechos hoy están bajo presión.
El desfinanciamiento de los programas de salud mental con perspectiva de género, el cierre de espacios de acompañamiento en hospitales públicos y la ausencia de políticas activas para la inserción laboral trans generan un cuadro de retroceso silencioso. No hace falta derogar una ley para que deje de aplicarse: alcanza con no asignarle presupuesto, no capacitar al personal de salud, no abrir los cargos en la administración pública que la Ley de Cupo Laboral Trans exige.
Milei no habla de esto. Habla de Cuba. Es más fácil pelear contra un fantasma que rendir cuentas sobre la deserción escolar de jóvenes trans o los índices de violencia hacia personas LGBTIQ+ en un contexto de ajuste y crispación social.
Soberanía económica y cuerpos feminizados: la conexión que el relato libertario niega
La soberanía económica no es un concepto abstracto. Cuando el Estado pierde capacidad de intervenir en la economía —porque se endeuda con el FMI, porque desregula, porque privatiza—, quienes más lo sienten son los sectores con menos recursos propios para protegerse. Y dentro de esos sectores, las mujeres y disidencias cargan el peso adicional de la desigualdad estructural de género.
El endeudamiento externo tiene consecuencias directas sobre el presupuesto en salud reproductiva, en educación sexual integral, en infraestructura de cuidados. Cada punto porcentual que se va en pago de deuda es un centro de salud que no abre, una guardia obstétrica que funciona con personal mínimo, un jardín de infantes que cierra o no amplía su cobertura.
La tradición nacional-popular, desde el primer peronismo hasta las políticas de género del kirchnerismo, entendió que la redistribución del ingreso y la ampliación de derechos son inseparables. Distribuir riqueza sin tocar las jerarquías de género es incompleto; pero desmantelar las políticas de género sin redistribuir riqueza es directamente regresivo.
La memoria como herramienta feminista
Hay otra dimensión que el relato de Milei borra con su comparación cubana: la memoria. La Argentina tiene una deuda histórica enorme con las mujeres y disidencias víctimas del terrorismo de Estado. Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo pusieron el cuerpo —literalmente— para sostener la lucha por los derechos humanos cuando el Estado era la amenaza. Las compañeras trans que sobrevivieron a la dictadura y a los años noventa construyeron un movimiento que logró la Ley de Identidad de Género y el cupo laboral.
Usar la palabra «Cuba» como insulto político mientras se desmantela el aparato de memoria y derechos humanos no es solo hipocresía: es una operación ideológica que busca romper el hilo entre pasado y presente, entre las luchas que construyeron derechos y el presente en que esos derechos se erosionan.
Lo que no dice el discurso del miedo
Milei puede seguir repitiendo que la Argentina «iba camino de ser Cuba». Lo que no puede es explicar por qué el ajuste que nos «salvó» de ese destino empeoró los indicadores de pobreza, redujo el acceso a la salud pública y desfinanció las políticas que más protegían a las mujeres, las infancias y las disidencias.
El futuro no se construye agitando espantos ideológicos. Se construye desde un Estado presente, con perspectiva de género, con soberanía económica y con la memoria de las luchas que hicieron posibles los derechos que hoy están en riesgo. Desde Eduqueros lo decimos sin rodeos: el futuro se construye desde el Estado, y ese Estado tiene que tener perspectiva feminista o no sirve.
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Fuentes citadas
- El Chorrillero — Milei: 'Íbamos camino de ser Cuba con escala en Venezuela' — Fuente original de la declaración presidencial utilizada como punto de partida del análisis editorial.
- INDEC — Informes técnicos sobre mercado de trabajo y género — Fuente de datos sobre brecha salarial, empleo informal y pobreza desagregados por sexo.
- Ley 27.636 — Diana Sacayán — Cupo Laboral Travesti-Trans — Texto oficial de la ley que establece el cupo laboral trans en el Estado nacional argentino.



