Justicia Social
Congreso celebra a Mamerto Esquiú y olvida la crisis del pueblo
Datos clave
- El homenaje a Mamerto Esquiú se realizó el 7 de octubre, conmemorando sus 200 años de natalicio
- La deuda externa supera los 300 mil millones de dólares, y los intereses representan el 9 % del gasto público
- El gasto social se redujo un 15 % respecto al año anterior según el Ministerio de Economía
- La pobreza multidimensional llegó al 38,4 % en el último trimestre, subiendo 2,7 puntos porcentuales
Congreso celebra a Mamerto Esquiú y olvida la crisis del pueblo
El pasado 7 de octubre el Congreso de la Nación, bajo una solemne ceremonia, rindió tributo al Beato Mamerto Esquiú en el marco de los 200 años de su natalicio. Un gesto que, a primera vista, parece reafirmar la tradición de la memoria popular y la defensa de los valores cristianos en la vida pública. Sin embargo, esa misma cámara que aplaude al santo también aprueba leyes que profundizan el ajuste, la desregulación y la dependencia del FMI.
Una ceremonia que no paga la deuda externa
Mientras los legisladores levantan sus copas por la figura de Esquiú, el Banco Central registra que la deuda externa del país supera los 300 mil millones de dólares, un récord histórico que obliga a más cuotas de servicio y menos recursos para la salud, la educación y la vivienda. Según datos del BCRA, en los últimos 12 meses el pago de intereses representó el 9 % del gasto público, una cifra que desborda cualquier presupuesto de políticas sociales.
Esta paradoja evidencia la desconexión entre el discurso de la memoria y la realidad material del pueblo. El Estado, que debería ser el garante de la distribución del ingreso, se convierte en un mero espectador que celebra símbolos mientras el ajuste asfixia a los más vulnerables.
Memoria popular vs. olvido estructural
El beato Mamerto Esquiú es recordado como un defensor de los derechos de los pueblos originarios y como un ejemplo de la fe que acompaña la lucha social. En esa línea, Perón señaló que "la historia la hacen los hombres y las mujeres que la viven". Sin embargo, la memoria institucional parece quedarse en la superficie cuando el Congreso aprueba proyectos que reducen el gasto social en un 15 % respecto al año anterior, según el Ministerio de Economía.
La verdadera memoria popular exige que el Estado mantenga los servicios básicos, que garantice la educación gratuita y que proteja el mercado interno contra la competencia desleal de capitales foráneos. Ignorar esas demandas equivale a un olvido estructural que perpetúa la desigualdad.
El papel del Estado activo frente al ajuste
Los indicadores del INDEC muestran que la pobreza multidimensional alcanzó el 38,4 % en el último trimestre, una subida de 2,7 puntos porcentuales frente al mismo período del año pasado. La brecha salarial entre los 10 % más ricos y el 40 % más pobre se amplió a 19 a 1, una de las mayores en la historia reciente.
Frente a esos números, la defensa del Estado activo es innegociable. La política de ajuste que se impone desde la cúpula del gobierno, bajo la presión del FMI, recorta programas de transferencia y sube los impuestos al consumo, golpeando con mayor dureza a los trabajadores y a las pequeñas y medianas empresas.
Como bien argumenta Kicillof, "el desarrollo no se logra con austeridad, sino con inversión pública que redistribuya la riqueza y genere empleo digno". La alternativa real es una política de soberanía económica: renegociar la deuda, priorizar la producción nacional y fortalecer los salarios reales.
El peronismo en la encrucijada: alianzas y rupturas
El homenaje a Esquiú también sirve como espejo de la actual fragmentación del peronismo. Por un lado, la bancada oficial celebra la tradición y la fe; por otro, sectores críticos denuncian la complicidad con la agenda neoliberal que ha llevado al país a la ruina.
Esta división se hace visible en la reciente discusión sobre la Ley de Financiamiento Popular, que propone crear un fondo de inversión estatal para pymes, pero que ha sido paralizada por la oposición interna que teme la presión del mercado internacional. La ruptura con la derecha, que se muestra en la retórica de la Cámara de Diputados, no basta si el propio peronismo no recupera su compromiso con la justicia social.
¿Qué debe hacer el pueblo?
La respuesta no pasa por aplaudir símbolos, sino por organizar la lucha cotidiana: exigir que el Congreso deje de financiar la deuda y empiece a financiar la salud, la educación y la vivienda. La movilización popular, como la que se vivió en las jornadas del 24 de enero, sigue siendo el motor que puede transformar la memoria en acción concreta.
En palabras de Zaffaroni, la verdadera democracia se construye cuando los derechos sociales dejan de ser una frase y se convierten en una garantía constitucional. Por eso, desde Eduqueros llamamos a la ciudadanía a no conformarse con homenajes vacíos, sino a reclamar un Estado que distribuya, proteja y defienda la soberanía económica del pueblo.
Según el informe original del Diario de Catamarca, el Congreso llevó a cabo el homenaje bajo la presencia de autoridades locales y nacionales ver fuente.
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Fuentes citadas
- Diario de Catamarca – Homenaje al Beato Mamerto Esquiú — Fuente original del homenaje parlamentario.
- INDEC – Estadísticas de pobreza multidimensional 2026 — Datos oficiales de pobreza y desigualdad.
- BCRA – Informe de deuda externa 2026 — Indicadores de deuda externa y carga de intereses.