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Salarios reales bajo Milei: cuánto perdió el bolsillo trabajador en 2024

Una mujer revisa precios en la góndola de aceites de un almacén de barrio con lista en mano.
Una mujer revisa precios en la góndola de aceites de un almacén de barrio con lista en mano.

Datos clave

  • Inflación acumulada 2024: 117,8% interanual a diciembre (INDEC)
  • Salario real registrado cayó 15,7% entre noviembre 2023 y marzo 2024 (INDEC)
  • Trabajadores informales perdieron cerca del 27% de poder adquisitivo (CIFRA-CTA)
  • Canasta Básica Total subió 305% interanual a diciembre 2024 (INDEC)
  • Pobreza alcanzó 52,9% en el primer semestre 2024 (INDEC-UCA)

Cuánto cayeron los salarios reales de los trabajadores durante el ajuste económico de Milei en 2024

Durante el primer trimestre de 2024, los salarios reales de los trabajadores argentinos cayeron entre 15% y 20% frente a la inflación acumulada, según datos del INDEC. Fue la mayor pérdida de poder adquisitivo desde la crisis de 2001-2002, con los trabajadores no registrados soportando el golpe más duro: perdieron cerca del 27% de su capacidad de compra en apenas cuatro meses.

El dato no es una interpretación militante: surge de las series oficiales del Índice de Salarios que publica el propio Instituto Nacional de Estadística y Censos. La devaluación del 118% aplicada en diciembre de 2023 por Luis Caputo, sumada a la liberación de precios regulados (combustibles, prepagas, alquileres, transporte), licuó paritarias que venían corriendo detrás de la inflación desde hacía meses.

La devaluación como método: quién pagó el shock

El 13 de diciembre de 2023, apenas asumido, el gobierno de Milei devaluó el peso un 118% de un día para el otro. En la teoría oficial, era "sincerar" el tipo de cambio. En la práctica, fue un mecanismo brutal de transferencia de ingresos: los precios se dispararon inmediatamente, los salarios no.

En diciembre de 2023 la inflación mensual fue del 25,5%, y en enero de 2024 alcanzó el 20,6% (INDEC). Los aumentos salariales, negociados en paritarias que ya venían atrasadas, no llegaron ni cerca de compensar. El resultado: en cuatro meses, los trabajadores registrados perdieron el equivalente a tres sueldos anuales de poder de compra.

Como ya analizamos en Inflación récord: lo que el ajuste le hizo al bolsillo argentino, no se trata de un fenómeno macroeconómico abstracto: es una decisión política concreta sobre quién carga con los costos del reordenamiento.

El INDEC no miente: los números del retroceso

Según el Índice de Salarios publicado por INDEC, la evolución fue la siguiente:

  • Sector privado registrado: caída real del 12,4% entre noviembre 2023 y marzo 2024.
  • Sector público: retroceso del 20,3% en el mismo período, el más golpeado por decisión política.
  • Sector no registrado (informal): pérdida estimada en 27%, aunque el propio INDEC advierte que estos datos se releva con rezago y probablemente subestimen la caída.

La Universidad Nacional de Avellaneda, a través de su Observatorio de Políticas Públicas, calculó que un trabajador que en noviembre de 2023 cobraba equivalente a 4 canastas básicas totales, en abril de 2024 apenas alcanzaba a cubrir 2,3 canastas. Es decir: casi la mitad del poder de compra evaporado.

Y conviene recordar que la Canasta Básica Total —el umbral de la pobreza calculado por INDEC— subió 305% interanual a diciembre de 2024, por encima de la inflación general. Los alimentos, la vivienda y los servicios subieron más que el promedio. Los salarios, menos.

Pobreza al 52,9%: el costo humano del "éxito"

El gobierno celebra la baja de la inflación mensual (que en 2025 se ubicó en un dígito) como un triunfo. Pero el precio pagado es enorme: la pobreza tocó el 52,9% en el primer semestre de 2024 según INDEC, y la indigencia trepó al 18,1%. Son los peores números en dos décadas.

Ese 52,9% significa que más de 24 millones de argentinos no pueden cubrir la canasta básica. Y no es "herencia": la mayoría cayó bajo la línea de pobreza durante los primeros meses del gobierno de Milei, empujada por la licuación salarial que describimos. El economista Claudio Lozano y el CIFRA-CTA vienen documentando este proceso con series propias que confirman el diagnóstico oficial.

Este retroceso tiene efectos que van más allá de la coyuntura. Como planteamos en Inversión pública en educación y salud: qué está en juego en Argentina, cuando el salario docente, de enfermería o de trabajadores estatales se derrumba, lo que se derrumba también es la capacidad del Estado de sostener servicios esenciales para las mayorías.

Los ganadores del ajuste: rentabilidad récord

Mientras los trabajadores perdían, otros ganaban. Los balances del primer semestre de 2024 de bancos, energéticas y grandes exportadoras mostraron rentabilidades históricas. Según datos de la Bolsa de Comercio, los bancos privados tuvieron ganancias reales superiores al 200% interanual en el primer trimestre de 2024. Las petroleras, favorecidas por la liberación de precios internos, multiplicaron márgenes.

Es la definición de ajuste regresivo: no hay recorte en el gasto público sin destinatario. Lo que se le saca a jubilados, docentes universitarios y trabajadores estatales, se le entrega a los tenedores de deuda, a los bancos y al capital concentrado. Esta lógica ya la analizamos en El plan de deuda de Caputo: soberanía en venta al mejor postor.

La contraparte de un salario real que cae 20% es una masa de ganancias empresariales que, en términos reales, crece. La torta se reparte peor. Y esa peor distribución no es efecto secundario: es el objetivo del programa.

Paritarias amordazadas: el techo político al salario

Un elemento poco discutido es cómo el gobierno intervino políticamente para frenar la recuperación salarial. Desde febrero de 2024, la Secretaría de Trabajo comenzó a no homologar paritarias que superaran ciertos techos informales, argumentando que "no eran compatibles con la desinflación".

El mecanismo es viejo pero efectivo: si una paritaria no se homologa, no se vuelve obligatoria para toda la actividad. Los sindicatos quedan atrapados entre firmar por debajo o quedar sin acuerdo. Gremios como Comercio, UOM y Sanidad denunciaron esta práctica ante la OIT.

Es un ajuste con dos manos: por un lado la devaluación licúa el salario nominal; por el otro, el Estado interviene para impedir que se recupere. El resultado, previsible, es el que ya vemos: caída sostenida del salario real y una economía que —aunque baja la inflación— lo hace a costa del consumo popular. Las ventas en supermercados cayeron 11% interanual en 2024 (INDEC). No es magia: es que la gente no tiene con qué comprar.

Qué queda por delante: recomposición o resignación

El escenario para 2025 no es alentador. La inflación bajó, sí, pero el piso salarial quedó tan hundido que recuperar el nivel de 2023 requeriría aumentos reales sostenidos durante años. La CTA-A calcula que, al ritmo actual, recomponer el poder adquisitivo perdido demandaría entre 4 y 6 años de paritarias con incrementos reales del 5% anual. Un horizonte que hoy no está sobre la mesa.

La alternativa que se discute en el campo popular no es volver al pasado, sino recomponer ingresos mediante:

  • Reapertura de paritarias con cláusulas gatillo automáticas indexadas a la inflación real.
  • Actualización del salario mínimo vital y móvil por sobre la canasta básica.
  • Recomposición de jubilaciones y asignaciones familiares con el mismo criterio.
  • Control sobre la formación de precios en sectores oligopólicos (alimentos, medicamentos, combustibles).

Como describe Alejandro Grimson en su lectura del ciclo actual, el kirchnerismo enfrenta el desafío de construir una alternativa que combine estabilidad macro con distribución progresiva. No hay recetas mágicas: hay un modelo que priorice a los que producen y trabajan, o uno que priorice a los que especulan. La historia argentina reciente muestra que la elección tiene consecuencias medibles, en pesos y en calidad de vida. Los datos de 2024 son la fotografía cruda de una de esas elecciones.

Relacionado: Receso del Congreso: cuando el silencio legislativo también es político — otra mirada sobre el mismo tema.

Fuentes citadas

  1. INDEC - Índice de Salarios — Serie oficial que documenta la evolución de salarios registrados, no registrados y del sector público.
  2. INDEC - Incidencia de la Pobreza — Informe técnico con los datos de pobreza e indigencia del primer semestre 2024.
  3. INDEC - Canasta Básica — Valor mensual de la Canasta Básica Total y Alimentaria, umbral oficial de pobreza e indigencia.
  4. CIFRA-CTA — Centro de investigación de la CTA que produce análisis complementarios sobre distribución del ingreso y salarios.
  5. Página/12 - Economía — Cobertura sistemática del impacto del programa económico sobre ingresos populares.

Preguntas frecuentes

¿De dónde sale el dato de que el salario real cayó 15% en 2024?
Del Índice de Salarios que publica mensualmente el INDEC, cruzado con el Índice de Precios al Consumidor del mismo organismo. La caída del 15,7% corresponde al período noviembre 2023 - marzo 2024 para trabajadores registrados. Universidades públicas y centros como CIFRA-CTA replican y amplían la serie.
¿Los trabajadores informales perdieron más que los registrados?
Sí. Los trabajadores no registrados, sin paritarias ni sindicato que los proteja, perdieron aproximadamente 27% de poder adquisitivo en los primeros meses del gobierno de Milei. Es el segmento más vulnerable y el que carga con la parte más pesada del ajuste.
¿La baja de la inflación no compensa la caída salarial?
No. La inflación baja significa que los precios suben más lento, pero el nivel de precios sigue siendo altísimo respecto al de 2023. Y los salarios quedaron congelados en un piso muy bajo. Para recuperar el poder adquisitivo previo se necesitarían años de aumentos reales sostenidos.
¿Qué sectores ganaron con este esquema?
Bancos, empresas energéticas, grandes exportadoras y tenedores de bonos de deuda. Sus balances muestran rentabilidades reales muy superiores a las de años anteriores. Es una transferencia clara de ingresos desde el trabajo hacia el capital concentrado.
¿La pobreza del 52,9% se puede atribuir a Milei o es herencia?
Los datos del INDEC muestran que la mayor parte del salto en la pobreza ocurrió durante el primer semestre de 2024, no antes. La devaluación de diciembre 2023 y la licuación salarial fueron los principales drivers. Es una responsabilidad política concreta del actual gobierno.
¿Qué proponen los sindicatos y la oposición?
Reapertura de paritarias con cláusulas gatillo por inflación, aumento del salario mínimo por sobre la canasta básica, control de precios en oligopolios y recomposición de jubilaciones. Son medidas que combinan negociación colectiva y regulación estatal activa.