Justicia Social
Decisiones económicas autodestructivas de Milei: el costo popular

Datos clave
- Devaluación inicial del peso: 118% en diciembre 2023 (BCRA)
- Producción industrial pyme: caída de 9,3% interanual en 2024 (CAME)
- Empleo registrado privado: se perdieron más de 175.000 puestos (SIPA)
- Consumo en supermercados: retracción cercana al 12% anual (INDEC)
- Obra pública nacional: ejecución cayó más del 75% real en 2024 (ASAP)
Qué decisiones económicas del gobierno de Milei están dañando al consumo interno y al empleo
La devaluación del 118% de diciembre de 2023, el desmantelamiento de la obra pública, la apertura importadora sin escala y la eliminación de programas de fomento productivo (como el FONDEP) son las medidas más señaladas por economistas y cámaras pyme como contraproducentes. Su impacto directo se ve en la caída de más de 9% interanual en la producción industrial pyme (CAME), la pérdida de más de 175.000 empleos formales (SIPA) y la contracción del consumo masivo en supermercados cercana al 12% en 2024 (INDEC).
La devaluación como shock: quién pagó la fiesta
El 13 de diciembre de 2023, apenas cuatro días después de asumir, Luis Caputo anunció una devaluación del tipo de cambio oficial del orden del 118%. En la jerga técnica se lo llamó "sinceramiento". En la mesa de las familias trabajadoras se llamó, sencillamente, licuación. Los salarios reales del sector privado registrado retrocedieron entre 15 y 20 puntos en el primer trimestre de 2024, según el propio Ministerio de Capital Humano y datos publicados por el INDEC.
La lógica es conocida y no es nueva: cuando el peso vale menos de un día para el otro y las paritarias corren detrás, la transferencia de ingresos va de los que viven de su trabajo hacia los que fijan precios. No es una externalidad indeseada del plan; es el mecanismo central. Como ya explicamos en Inflación récord: lo que el ajuste le hizo al bolsillo argentino, la desaceleración inflacionaria posterior se construyó sobre un piso de consumo destruido.
La comparación con episodios previos es útil. Kicillof y Basualdo describieron en varios trabajos cómo las megadevaluaciones argentinas (1975, 1989, 2002, 2018) siempre operaron como dispositivos de redistribución regresiva. La de diciembre de 2023 no es la excepción: es el manual aplicado sin disimulo.
Motosierra a la obra pública: el empleo que no vuelve
El segundo golpe estructural fue el freno total a la obra pública. Según datos de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP), la ejecución de gasto de capital nacional cayó más del 75% real durante 2024. Se paralizaron viviendas, rutas, cloacas, escuelas y hospitales que ya estaban en marcha, con contratos firmados y trabajadores en obra.
La Cámara Argentina de la Construcción registró la pérdida de más de 100.000 puestos formales solo en el sector durante el primer año. Y hay un dato que la ortodoxia suele ocultar: cada puesto directo en construcción arrastra entre 1,5 y 2 puestos indirectos (proveedores de materiales, transporte, comercio de cercanía). El multiplicador funciona en los dos sentidos.
Esto se conecta con lo que discutimos en Inversión pública en educación y salud: qué está en juego en Argentina: el Estado no es un gasto, es una arquitectura que sostiene demanda agregada, empleo y territorio. Cuando se lo desarma, no aparece mágicamente el sector privado a ocupar el lugar. Aparece el desempleo.
Apertura importadora sin red: pymes en terapia intensiva
Durante 2024 el Gobierno redujo aranceles, eliminó el impuesto PAIS para importaciones de bienes de capital y facilitó el ingreso de mercadería terminada del exterior. En simultáneo, mantuvo tasas de interés reales positivas durísimas para el crédito productivo. La combinación es letal para cualquier pyme industrial.
Los datos de CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) son elocuentes:
- Producción industrial pyme: -9,3% interanual promedio en 2024.
- Ventas minoristas pyme: -13,7% interanual en el mismo período.
- Uso de capacidad instalada en textil, calzado y metalmecánica: por debajo del 50%.
- Cierre estimado de establecimientos productivos: más de 10.000 pymes en el año.
Empresarios pyme que en 2023 votaron a Milei hoy escriben cartas abiertas pidiendo protección. El caso textil es paradigmático: fábricas que sobrevivieron a la convertibilidad, al 2001 y al macrismo hoy no aguantan la combinación de tarifas dolarizadas, caída del consumo y competencia asiática sin filtros. Es la desindustrialización explícita como política de Estado.
El consumo popular: el termómetro que no miente
Si hay un indicador que ninguna consultora amiga del oficialismo puede maquillar es el consumo masivo. Los relevamientos de Scentia, Nielsen y el propio INDEC coinciden: las ventas en supermercados cayeron cerca de 12% en 2024, las de autoservicios mayoristas más del 15%, y el consumo en almacenes de barrio se desplomó a niveles no vistos desde 2002.
La canasta cambió de composición: menos carne, menos lácteos, menos frutas, más segundas marcas, más fideos secos. La Universidad Católica Argentina (UCA), a través de su Observatorio de la Deuda Social, midió que la pobreza superó el 52% en el primer semestre de 2024 y la indigencia rozó el 18%. Son los peores números en dos décadas.
Este retroceso tiene consecuencias que exceden la coyuntura. Como planteamos en Soberanía alimentaria y salud pública: la disputa por lo que comemos, cuando una sociedad come peor durante años, la factura sanitaria y educativa se paga después, con intereses.
Precarización como norma: el trabajo que se degrada
La reforma laboral incluida en el DNU 70/2023 y en la Ley Bases amplió el período de prueba, redujo indemnizaciones y habilitó nuevas formas de contratación por debajo del convenio. El resultado no fue más empleo formal, como prometía el Gobierno: fue empleo formal degradado y empleo informal en expansión.
El SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino) confirma la pérdida neta de más de 175.000 puestos registrados privados entre diciembre de 2023 y fines de 2024. En paralelo, el monotributo social y las plataformas absorben mano de obra desplazada en condiciones que ya analizamos en Repartidores endeudados: la precarización laboral de plataformas en 2024.
El combo es cruel: menos derechos, menos ingreso, más incertidumbre. Y encima, se lo vende como "libertad".
El endeudamiento que vuelve: la trampa conocida
Mientras se destruye tejido productivo, el Gobierno recompone la matriz de endeudamiento externo. El acuerdo con el FMI, las negociaciones con bonistas y el blanqueo de capitales configuran un esquema donde la deuda vuelve a ser el ordenador de la política económica. Ya lo desarrollamos con detalle en El plan de deuda de Caputo: soberanía en venta al mejor postor.
La historia argentina reciente enseña que cada ciclo de endeudamiento externo termina en crisis, default y ajuste sobre los mismos de siempre. Martínez de Hoz, Cavallo, Sturzenegger-Caputo 2018, Caputo-Milei 2024: son variaciones de la misma partitura. La diferencia es que esta vez el ajuste llegó antes que el endeudamiento, no después.
No es error, es programa
La pregunta que suele hacerse la prensa liberal es si estas medidas "funcionan". La pregunta correcta es: ¿para quién funcionan? Porque si el objetivo era bajar la inflación aplastando el consumo, funciona. Si era transferir ingresos del trabajo al capital concentrado, funciona. Si era reducir el Estado al mínimo para redisciplinar salarios, funciona.
Lo que no funciona —y no puede funcionar, porque no está diseñado para eso— es la economía popular, la pyme nacional, el mercado interno, el empleo formal y el consumo de las mayorías. Llamarle a esto "decisiones autodestructivas" es, en rigor, generoso: son decisiones destructivas para un sujeto social específico, y muy productivas para otro.
La discusión de fondo, entonces, no es técnica sino política. Y como suele pasar en Argentina, se va a saldar en las urnas y en la calle, no en un paper del Council on Foreign Relations.
Relacionado: Malvinas y Milei: la escalada de tensión que la Cancillería no ve — otra mirada sobre el mismo tema.
Fuentes citadas
- INDEC - Indicadores de actividad, empleo y consumo — Fuente oficial para datos de inflación, EMAE, ventas en supermercados y pobreza.
- CAME - Informes de industria y comercio pyme — Relevamientos mensuales de producción y ventas del sector pyme argentino.
- Ministerio de Trabajo / SIPA — Estadísticas oficiales de empleo registrado privado.
- ASAP - Asociación Argentina de Presupuesto — Informes de ejecución presupuestaria nacional, incluyendo obra pública.
- Observatorio de la Deuda Social - UCA — Mediciones independientes de pobreza, indigencia e inseguridad alimentaria.



