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Crisis de ingresos y ajuste Milei: cuánto perdió el salario real en un año

Mujer revisa boletas de servicios y facturas sobre una mesa de cocina con calculadora.
Mujer revisa boletas de servicios y facturas sobre una mesa de cocina con calculadora.

Datos clave

  • Salario real del sector privado registrado: caída acumulada cercana al 12% (INDEC).
  • Salario real de trabajadores informales: retroceso del 25% desde noviembre 2023 (INDEC).
  • Inflación interanual octubre 2024: 193%, acumulada 2024 superior al 100% (INDEC).
  • Jubilación mínima real: perdió alrededor del 30% de poder de compra (CEPA).
  • Monotributistas categoría A: ingresos reales cayeron cerca del 20% en 12 meses.

Cuánto cayeron los salarios reales en Argentina desde que asumió Milei

Desde diciembre de 2023, el salario real promedio cayó entre 12% y 18% según la categoría laboral, con los trabajadores informales perdiendo cerca de un 25% de poder adquisitivo, de acuerdo al índice de salarios del INDEC. La inflación acumulada superó el 200% interanual mientras las paritarias del sector privado registrado apenas empataron y el sector público quedó rezagado.

Ese número frío tiene una traducción concreta: la changa que en noviembre de 2023 alcanzaba para hacer una compra semanal, hoy cubre tres o cuatro días. Y no es percepción: son datos del propio organismo estadístico que el gobierno intenta relativizar cuando le conviene.

El shock devaluatorio de diciembre: quién pagó la fiesta

El 13 de diciembre de 2023, Luis Caputo anunció una devaluación del 118% de un día para el otro. El dólar oficial pasó de 366 a 800 pesos. La consecuencia inmediata fue una inflación de 25,5% en diciembre y 20,6% en enero, según el INDEC. Ningún salario, ninguna paritaria, ningún plan social se movió a esa velocidad.

Ese es el corazón del ajuste: una transferencia de ingresos desde los trabajadores hacia los sectores concentrados de la economía. No hubo licuación 'accidental' de salarios. Hubo una decisión política de resolver el desequilibrio fiscal cargándolo sobre el bolsillo de asalariados, jubilados y beneficiarios de programas sociales, tal como advirtió Kicillof en su análisis del primer semestre.

Mientras tanto, los sectores exportadores capturaron una devaluación brutal con retenciones que se mantuvieron bajas y el sistema financiero encontró en las LEFI y los bonos en pesos una fiesta de rentabilidad. La 'motosierra' fue selectiva: cortó abajo, regó arriba.

Trabajadores informales y monotributistas: el fondo del pozo

El relato oficial habla de 'los argentinos', como si todos estuvieran en la misma canoa. Los datos dicen otra cosa. Según la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, el trabajo informal representa cerca del 42% del empleo total en Argentina. Ese universo —changarines, empleadas domésticas no registradas, cuentapropistas de subsistencia, repartidores de aplicaciones— no tiene paritaria, no tiene sindicato con fuerza de fuego, no tiene indexación.

En los últimos doce meses, sus ingresos nominales crecieron muy por debajo de la inflación. El resultado es una caída real cercana al 25%, según estimaciones de CIFRA-CTA y el propio INDEC. Es el sector donde se concentra la nueva pobreza: familias que hasta 2023 llegaban a fin de mes con lo justo, y que hoy directamente no llegan.

El caso de los monotributistas es paradigmático. Las categorías más bajas —A, B, C— agrupan a más de un millón de personas que facturan servicios personales, oficios, changas profesionales. La actualización de las escalas quedó por detrás de la inflación, mientras sus clientes —muchos de ellos también asalariados golpeados— recortaron consumos. La ecuación es demoledora: la precarización se profundiza en un mercado laboral cada vez más fragmentado.

Jubilados: la variable de ajuste explícita

Si hay un dato que resume la naturaleza del programa económico, es este: la jubilación mínima real perdió alrededor del 30% de su poder de compra desde diciembre de 2023, según los cálculos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). El bono de refuerzo, congelado en 70.000 pesos durante meses, se licuó como un cubito de hielo al sol.

El nuevo sistema de movilidad, atado a la inflación pasada, cristaliza la pérdida sufrida durante el shock devaluatorio. Es decir: los jubilados quedaron con el piso más bajo de las últimas dos décadas, y desde ahí se les indexa. Un mecanismo diseñado para que nunca recuperen.

Milei vetó dos veces leyes de recomposición previsional aprobadas por el Congreso. La segunda, en septiembre de 2024, motivó movilizaciones semanales de jubilados frente al Congreso, reprimidas por Bullrich con gas pimienta y balas de goma. Esa es la traducción física del ajuste: viejos golpeados en la calle por pedir 40 mil pesos más.

El sector público: paritarias a la baja y despidos

Los estatales fueron uno de los blancos preferidos del ajuste. Las paritarias del sector público nacional cerraron muy por debajo de la inflación en 2024, con aumentos escalonados que llegaban tarde y en cuotas. A eso se sumaron los despidos: más de 30.000 trabajadores echados de la administración pública nacional entre enero y octubre, según registros de ATE.

El caso universitario es emblemático. Los docentes universitarios perdieron cerca del 30% de salario real, lo que llevó a un conflicto histórico y a dos marchas federales masivas. Como analizamos en la nota sobre las universidades y la Justicia, la asfixia presupuestaria es una política deliberada, no una consecuencia.

El mensaje del gobierno es claro: el sector público sobra, y el que aguante que aguante. Pero detrás de esa 'motosierra' hay hospitales sin insumos, escuelas sin comedor, oficinas de ANSES con filas de tres cuadras. El ajuste al Estado se paga con servicios que dejan de existir.

Comparación con el poder adquisitivo pre-Milei

Para dimensionar la caída, conviene mirar una canasta concreta. En noviembre de 2023, un salario mínimo, vital y móvil de 156.000 pesos compraba alrededor de dos canastas básicas totales para un adulto. En octubre de 2024, con el SMVM en 271.571 pesos y una CBT superior a los 400.000 pesos por adulto equivalente, ni siquiera alcanza para una.

Algunos datos comparativos, según INDEC y relevamientos privados:

  • Kilo de asado: pasó de aproximadamente 3.500 pesos (nov 2023) a más de 12.000 pesos (nov 2024). Aumento superior al 240%.
  • Alquiler promedio 2 ambientes en CABA: de 180.000 a más de 550.000 pesos. Suba del 200%+.
  • Boleto de colectivo AMBA: de 76 a más de 450 pesos. Aumento del 490%.
  • Prepaga (cuota tipo): aumentos acumulados de entre 180% y 250% según empresa.
  • Luz y gas: tarifas residenciales con incrementos superiores al 300% en el AMBA.

El salario nominal creció, sí. Pero los precios de los bienes y servicios esenciales corrieron más rápido. Eso, en economía política peronista, se llama redistribución regresiva del ingreso. En criollo: los que menos tienen, tienen menos.

El relato del 'brote verde' y los datos

El gobierno insiste con la idea de que 'lo peor ya pasó' y que los salarios reales se están recuperando. Es cierto que a partir de mayo de 2024 hubo una tenue recuperación mes contra mes en algunos segmentos, especialmente en el privado registrado. Pero eso es como festejar que dejaste de caer después de tirarte de un décimo piso: seguís en el suelo.

La recuperación es asimétrica, lenta y no alcanza a cerrar la brecha abierta por la devaluación de diciembre. Sectores como el informal, los jubilados y los estatales siguen en terreno negativo profundo. Y cualquier proyección seria —incluida la del propio FMI— indica que el poder adquisitivo no volverá a niveles de noviembre 2023 hasta bien entrado 2026, en el mejor escenario.

Mientras tanto, la maquinaria de desinformación oficial inunda las redes con memes de leones y motosierras. El ruido es funcional: mientras se discute si Milei se peleó con un periodista, no se discute que un jubilado cobra 260.000 pesos y la canasta básica de un adulto mayor supera los 500.000.

Qué hacer con estos datos

El primer paso es no naturalizar. Una caída del 15% al 25% del ingreso real en un año no es un accidente climático: es el resultado directo de decisiones de política económica que se pueden nombrar, discutir y revertir. Devaluación sin compensación salarial, licuación de jubilaciones, retiro del Estado de la regulación de precios esenciales, veto a leyes de recomposición.

El segundo paso es organizar. Los sindicatos que negociaron a la baja, las cámaras empresarias que celebraron la devaluación, los medios que reproducen el relato del 'sacrificio necesario' son parte del problema. Frente a eso, las organizaciones sociales, sindicales y territoriales que sostienen comedores, ollas populares y asambleas barriales son la trama que impide que el tejido social se rompa del todo.

Como enseñó la experiencia de 2001 y también la reconstrucción del kirchnerismo posterior a esa crisis, no hay recuperación sin Estado activo, sin paritarias libres, sin política de ingresos y sin soberanía sobre las variables macro. El ajuste no es inevitable. Es una elección. Y como toda elección política, se puede disputar.

Relacionado: Kirchner presa: cuando el Poder Judicial ajusta con togas — otra mirada sobre el mismo tema.

Fuentes citadas

  1. INDEC - Índice de salarios — Serie oficial que mide la evolución de salarios registrados, no registrados y sector público.
  2. INDEC - Índice de Precios al Consumidor — Fuente primaria de inflación mensual e interanual utilizada en el artículo.
  3. CEPA - Centro de Economía Política Argentina — Análisis sobre jubilaciones, salarios y ajuste fiscal bajo el gobierno de Milei.
  4. CIFRA-CTA — Instituto de investigación de la CTA con series de salario real e ingresos por sector.
  5. Consejo del Salario Mínimo — Registro oficial de las resoluciones del SMVM durante el gobierno de Milei.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto perdió el salario real desde que asumió Milei?
Según el INDEC, el salario real promedio cayó entre 12% y 18% desde diciembre de 2023. Los trabajadores informales sufrieron pérdidas cercanas al 25%, y los jubilados perdieron alrededor del 30% de poder adquisitivo.
¿Por qué los informales y monotributistas son los más afectados?
Porque no tienen paritarias ni mecanismos de indexación automática. Sus ingresos nominales dependen de contratos individuales, changas o categorías fiscales que se actualizan tarde y por debajo de la inflación acumulada.
¿La inflación bajando no compensa la caída de salarios?
No. Que la inflación mensual sea menor no repone el poder de compra perdido durante el shock devaluatorio de diciembre de 2023 y enero de 2024. Los precios ya se acomodaron a niveles altos, y los salarios quedaron rezagados.
¿Cuánto aumentaron los servicios básicos comparado con los salarios?
Luz, gas, transporte y prepagas tuvieron aumentos acumulados de entre 300% y 500% en doce meses, mientras los salarios promedio se movieron cerca del 150-180%. Eso explica por qué el bolsillo no cierra a fin de mes.
¿Qué pasa con las jubilaciones bajo el nuevo sistema de movilidad?
El decreto de Milei ató la actualización a la inflación pasada, pero cristalizó el piso más bajo de las últimas décadas. Milei vetó dos leyes del Congreso que buscaban recomponer haberes, dejando a los jubilados como principal variable de ajuste.
¿Hay perspectivas de recuperación del salario real?
Proyecciones del FMI y consultoras privadas indican que el poder adquisitivo no volverá a niveles de noviembre de 2023 hasta 2026 en el mejor escenario. La recuperación es lenta, asimétrica y no llega al sector informal ni a jubilados.